El día de la salud y de las ilusiones cumplidas por los afortunados


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Todo tranquilo. Está mañana se presenta relajada. Es 22 de diciembre y habrá que estar un poco pendiente de la lotería de Navidad.

Dos días para Nochebuena. Qué pocas ganas tengo. Si me toca desaparezco dos semanas mínimo. ¡Qué ganas de huír! Pero bueno. No creo que tenga tanta suerte. Como cada año, pediremos salud. De momento me doy con un canto en los dientes con el regalito que me tocó ayer, el del karting. Qué sorpresa tan maravillosa.

Así que esta mañana ha amanecido un día soleado. Haciendo una excepción, poco habitual en mí, me quedaré desayunando y viendo la tele en el salón. No es el mejor plan, pero bueno. No es lo habitual en mí, más siempre se puede hacer una excepción.

Tengo cuatro números solo. Uno de Madrid, el tuyo de Valencia y dos de aquí. Ya sabes. Soy un clásico. ¿Te acuerdas del calvo del anuncio? ¿Y del disco de doctor Zhivago que te compré porque tenía la música que te gustaba? Cuando lo oíste por primera vez se nos saltaron las lágrimas a los dos.

Ahora los bombos giran, como la vida. Y todos estamos expectantes para ver qué pasa con el Gordo.

Espero que salga pronto, porque quería salir a ver una exposición de ese maravilloso escultor que es Agustín Casillas y que ahora cumpliría 100 años.

Qué tiempos aquellos en que a eso de las cuatro de la tarde bajaba a buscar el periódico que se imprimía especialmente para comprobar los números.

Era un día tan feliz. Los tres juntos. Yo mirando en el móvil si por lo menos habíamos recuperado un reintegro.

Se acercan las 11.11. La hora a la que solías levantarte. Es imposible mirar el móvil y no acordarme de ese momento. Te ponías una bata que te compré yo en Galán. Era azul, de cuadros. Fue uno de tus muchos regalos de Reyes. No creo que hubiera una prenda a la que le dieras más uso. Siempre acertaba con los obsequios que te dejaba en tus zapatos.

Y ahora pienso. Qué tristeza esa noche. Sin regalos, sin zapatos encima la mesa y sin nada. Sigo con mi puzzle que no me encaja. No va a cambiar nada.

Mañana también hace dos años que se fue mamá. Qué malas fechas para estar aquí. Pero ya te he dicho una y otra vez que, por desgracia, no puedo salir de la ciudad.

Así que, como tú decías: ajo y agua. Bueno, pituco. Voy a ver si sale el gordo y me voy a ver las esculturas. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! 😘

Mira dos ángeles celestiales que hoy están de celebración


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Hoy sí. Enhorabuena. Es vuestro aniversario de boda. El otro día me adelanté en felicitaros, pero da lo mismo. Nunca olvido lss fechas importantes..

Rebuscando en mi archivo de fotos, encontré ésta, que es preciosa. Los tres brindando tranquilamente por la vida. Por todo lo bueno que pasamos juntos.

Fue en el restaurante Gran Vía, aunque otros años íbamos al Orquídea, a Los Arcos o a cualquier otro sitio..

Lo más bonito era estar siempre juntos, siempre sonrientes, siempre felices. Y es que la felicidad es una cosa que ni se logra fácilmente ni se disfruta lo necesario cuando se tiene.

A vuestro lado nunca paraba de sonreír. Aunque también tuviéramos nuestros momentos malos, como pasa en todas las familias,

Cada celebración era especial, aunque dadas las circunstancias, es más que probable que hoy no haya motivo alguno de fiesta. Aunque ha amanecido un día radiante, no es el mejor momento para hacerla.

Un pequeño brindis habrá que hacer. Porque el reloj sigue descontando segundos y me pone bastante nerviosa, de hecho. No por nada, porque sé que el tiempo pasa infaliblenente. Y por eso creo que todo lo que tienes que hacer es vivir y cumplir todos tus sueños. A mí me quedan muchos papá.

Tengo una lista tan grande, que no sé por cuál empezar. Bueno sí lo sé, pero las circunstancias tampoco ayudan demasiado.

Así que hoy habrá que pasar el mejor día posible. Mirar al cielo y pensar que allí están mis dos estrellas. Mis ángeles. A los que llevo siempre en mi mente y en mi corazón. A los que me cuidan allá donde esté y a los que no saco ni un segundo de la cabeza.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy, que es momento de empezar a hacer cosas para que este día cuente, como decían en ‘Titanic’ tu película ‘favorita’. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. ¡Os quiero! ❤️

Lunes de Carnaval en Salamanca recordando una de tus obras maestras


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? ¿Y mamá? Por Salamanca todo tranquilo. Sigue el tiempo primaveral. Más de 20 grados, aunque mañana parece que llegarán las lluvias.

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