El día que me perdí por la playa de Torrevieja y otras travesuras de la niñez


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? En Salamanca todo tranquilo. Queda un día para despedir junio y dar la bienvenida a julio.

Un mes donde siempre, menos en los últimos años, nos solíamos ir de vacaciones a la playa cuatro semanas por lo menos.

Y aquello era la vida, papá. Aquello era vivir. No estar en Salamanca todo el verano.

Recuerdo en Torrevieja, que me perdí. Tenía yo cuatro años. Y estaba igual de despistada que siempre. Salí del agua y, en lugar de irme a la toalla, cogí la dirección contraria.

Creo que llevaba una pequeña braguita azul de bikini y correteaba feliz de un lado hacia el otro, con la alegría infinita de saber que siempre estabáis esperándome.

Me lo contabáis muchas veces. Y siempre pensaba lo mismo. He sido un despiste desde que nací. Tuve la gran fortuna de que me recogieron unos chicos, me pedirían algunos datos y, no me preguntes la forma, pero llegué. Supongo que de primeras me caería una buena regañina. Y luego ya una llegarían los besos, los mimos y la celebración por tan feliz reencuentro.

Qué maravillosos tiempos que, por desgracia, ya no volverán, pero bueno. Siempre es una fortuna poder contarlo a través de estss breves líneas.

Hoy toca día de rutina. De esos en los que la rutina y el tedio volverán a ser los que dominen este día en el que la gente sigue disfrutando en las terrazas, restaurantes y tiendas de Salamanca. Qué aburrimiento. Con lo bien que lo pasábamos los tres.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. ¡Os quiero! ❤️

La cigüeña que descansa plácidamente en el tejado de casa


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Todo tranquilo. Disfrutando aún de los mágicos mom de la ‘Superluna rosa’ de esta madrugada.

No se volverá a ver hasta el 2022. En realidad no queda tanto tiempo. Ya hemos superado la mitad año.

Ayer estuve por Santa Marta. Para ser más concretos, en la calle Enrique de Sena. Nuestro admirado y recordado Enrique de Sena.

Ese excepcional periodista, director de periódico y grandísima persona, que hace ya unos cuantos años. No sabría decirte exactamente la cifra, estando yo contigo en la entrega de un premio. Recién empezada la carrera, se acercó a mí y con la humildad que le caracteriza me dijo: colega.

Qué gran honor, papá. Que un profesional de esa categoría humana me dijese colega.

Han venido a poner los toldos. Ya está tu terraza como siempre la quisiste ver. Ahora ya da mucho menos calor a pesar de que la temperatura es alta en Salamanca. Y ahí está tu cigüeña. Aguantando estoicamente el calor como si no hubiera pasado nada.

No existe un momento más reconfortante que el amanecer tempranero. El despertar y ver el sol y más ahora que los días son tan largos. Una auténtica maravilla. Me imagino lo que te gustaría verlo cada día.

Esta mañana estuve viendo el sol nada más despertar. Y pensé. Qué maravilloso momento para recrearse la vista. Y así lo hago. Disfruto cada instante como si fuera el último. Supongo que sí. Que es lo único bueno que aprendí de ti. A disfrutar del momento desde que me levanto temprano hasta que me acuesto. Tarde, demasiado tarde. Los días me vienen durando unas 18 horas, aproximadamente. Creo que soy incansable, pero ya veremos. Poco a poco. Bueno, pituco. Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! Os quiero! ❤️

Los dulces y deliciosos recibimientos al verano


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Ha amanecido un día tremendo de frío. Ahora mismo el termómetro marca 15 grados. Justo hoy, que oficialmente comienza el verano.

Esperemos que cambie pronto este tiempo, hace falta ya un poco de sol para levantar el ánimo.

El cambio de estación casi siempre nos pillaba en la piscina. No se me olvidará jamás aquella mañana que entraste en el recinto y no viste un bordillo. Te caíste de bruces. Fue tal el golpe que enseguida vinieron Manolo y Fidel a levantarte. Por suerte no pasó nada.

Te levantaron y nos echamos unas risas. Vaya panda tan maja que hicimos. Lo único que me da pena es que de todos, solo faltas tú. El resto están más o menos bien.

Por la tarde, con mis amigas del gimnasio, fuimos a comer estupendamente unas pizzas y lo celebramos con un cóctel ‘Cosmopolitan’, uno de los grandes placeres de la vida. Sin dudarlo un segundo.

Hace justo tres años que me fui a Madrid, al Nitro Circus. Y sí, papá, lo flipé en colores. Yo y mis manías. Yo y mi circunstancia.

Yo y mis ídolos, los que me hacen vibrar y soñar. Los que me vuelven loca con sus piruetas imposibles. Esos que veía cada verano en directo en Madrid. Los que me hacían saltar, los que me hacían vibrar.

Pienso, a ciencia cierta, que a ti no te gustaban demasiado, pero da igual, hay cosas que ya no se pueden cambiar. Han sido muchas emociones viendo a mis chicos locos y solo estoy deseando volver a verlos. Supongo que pronto. Tampoco hay una fecha fija.

Es lunes, queda una semana entera por delante para disfrutar de ella. Así que nada. A tener un poco de paciencia y a vivir lo mejor que se pueda.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. ¡Os quiero! ❤️

El hombre amable de sonrisa eterna y pluma exquisita


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Todo tranquilo. Sin novedades importantes.

Perdona por la calidad de la foto, pero bueno. No me ha salido otra mejor. Me gusta este momento porque estas feliz. Muy feliz Fue el día que presentaste el libro en la Feria Municipal de Salamanca. Y yo tuve el honor de acompañarte en ese momento.

Recuerdo que a tu lado estaba sentada una chica, escritora (no me digas el nombre), que además tenía alguna minusvalía y acababa de presentar su último trabajo.

Sonreía constantemente. Estaba feliz porque compartía ese momento con sus padres.

Tú llegaste allí y la saludaste amablemente. Como siempre hacías con todo el mundo. Al final a mí me ha cambiado un poco el carácter y me he vuelto menos amable que hace unos años, pero supongo que es el tiempo.

Poco a poco iré recuperando la alegría. Supongo que tardaré un poco aún, porque tu amabilidad era única. Espero que no sea mucho tiempo, pero tampoco me pongo metas. Es imposible pensar ahora en el futuro. Con vivir el presente no es poco.

Y en ello estamos. En vivir el día a día lo mejor que se pueda. Hoy no me voy a extender mucho más, que tengo que hacer cosas.

Bueno, pituco, te dejo por hoy. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. Os quiero ❤️

Nacer para morir. Morir y ser eterno (en recuerdo a mis dos héroes)


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. Escuchando el temporal que hace en la calle. Llevo despierta dos horas ya. Y he visto que hace un día de perros, directamente

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¡Viva la Virgen de la Vega! (Salamanca es una fiesta – virtual-)


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Ya he dado mi paseo matinal. Es el día de la patrona de Salamanca, la Virgen de la Vega.

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