María Moliner, el mejor diccionario del castellano y el reconocimiento de Google


moliner
El ‘doodle’ que Google ha dedicado a María Moliner.

¡Hola, papá! ¿Cómo ha ido el día? Abrígate que ahora comienza a refrescar y pide una manta para taparte bien esta noche. Yo estoy aquí intentando cansar al subconsciente (como hace tu amigo Jerónimo Prieto) para que me inspire en lo más importante que tengo que hacer en los próximos días. Continúa leyendo María Moliner, el mejor diccionario del castellano y el reconocimiento de Google

Un cocido para dos y un abrazo que me haga sentir que mi corazón sigue latiendo


abrazo
Tú y yo, dos gotas de agua, dos almas gemelas.

¡Hola, papá! ¿Qué tal estás? Supongo que aún riéndote de verme bailar en la clase de zumba. Yo también me río, aunque tengo agujetas hasta en las pestañas. Pero esas danzas me ayudan a liberar el estrés que acumula mi cuerpo y coordinar los movimientos también me sirve para estimular el cerebro. Continúa leyendo Un cocido para dos y un abrazo que me haga sentir que mi corazón sigue latiendo

Jerónimo Prieto, el genio de los pinceles que dibujó los sueños del genio de la pluma


jerónimo

¡Hola, papá! ¿Qué tal llevas el calor? Hace otro día fantástico, ya de plena primavera, de brotes que comienzan a abrirse, de cigüeñas sobrevolando la terraza, de cielos de azul infinito, de atardeceres cada vez más largos… de tantas y tantas cosas fascinantes… Continúa leyendo Jerónimo Prieto, el genio de los pinceles que dibujó los sueños del genio de la pluma

El reloj que debió parar el tiempo el Día del Padre de hace casi dos décadas


reloj
El Lotus de titanio, el reloj que marcó las horas en tus últimos 19 años

¡Hola, papá! Hoy es mi primer día del Padre sin ti. Pero ¡muchas felicidades! Felicidades y gracias por haber sido el mejor progenitor del mundo. Por enseñarme todo lo que ahora sé, por inculcarme tus valores, tu educación y, especialmente, a apreciar un buen libro, un cuadro o simplemente la belleza de un atardecer a la orilla del mar. Continúa leyendo El reloj que debió parar el tiempo el Día del Padre de hace casi dos décadas

San Patricio, la polca de la buena cerveza y una felicitación que llega desde las estrellas


cervezadiablo.jpg
La biere du demon (la cerveza del diablo), tu favorita, junto a tu silla, hoy vacía

¡Hola, papá! ¿Qué tal va todo? Espero que bien. Hoy es un día especialmente triste para mí. San Patricio, mi santo. El primero que paso sin ti. Así que no me voy a extender mucho en contarte cómo me siento. Continúa leyendo San Patricio, la polca de la buena cerveza y una felicitación que llega desde las estrellas

Las cigüeñas, ya no tempraneras, sobrevuelan majestuosas el cielo de Salamanca


cigueña

¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Por aquí todo más o menos bien. La verdad es que estoy hecha un manojo de nervios pensando en la introducción de ‘La campana del Carnaval’. Estar a tu altura va a ser complicado, aunque mis amigos coinciden en decir que no tengo por qué intentar imitar tu estilo (tampoco es lo que pretendía) y que al final saldrán en esas páginas lo que me diga mi corazón.

Continúa leyendo Las cigüeñas, ya no tempraneras, sobrevuelan majestuosas el cielo de Salamanca

Tres meses sin mi vida y tu memoria que florece cual rosal en primavera


rosal

¡Hola, papá! Hoy sé que también estás feliz. O al menos eso espero. Yo feliz, nerviosa, emocionada, orgullosa y cansada de dar patadas por Salamanca. Continúa leyendo Tres meses sin mi vida y tu memoria que florece cual rosal en primavera

Siete años sin Delibes y cinco minutos (que no horas) con Mario de ‘Víctor Jara’


 

 

collageVictorjara

¡Hola, papá! Otro precioso día primaveral. Otro precioso día en el que el sol brilla aún más que tu estrella cuando anochece y te pones junto a luna a contemplar el cielo.

Hace poco me encontré con Charro Carril, mi ex profesora de matemáticas y gran seguidora de las buenas lecturas sobre Salamanca. Te profesaba una grandísima admiración y pasabáis muchos buenos ratos charlando de libros y de historias charras cada vez que os juntabáis. Continúa leyendo Siete años sin Delibes y cinco minutos (que no horas) con Mario de ‘Víctor Jara’

La herradura de la suerte y las herraduras de la muerte


herradura

¡Hola, papá! ¿Qué tal sigue todo por ahí? Aquí con frío y lluvia. Ya lo anunciaba el infalible barómetro aneroide, que siempre nos daba una pista más que fiable de la meteorología. Continúa leyendo La herradura de la suerte y las herraduras de la muerte

La persona que pervivirá por siempre en mi corazón (gracias por existir)


¡Hola, papá! Se termina ya el Carnaval. Y mañana el ‘Entierro de la sardina’. ¡Lo que te gustaba a ti ese día para ir a degustar tan delicioso manjar cuando en Salamanca el antruejo se celebraba con noches de fiesta y algarabía.

Yo estoy aquí, en mi cama. Acabo de llegar del fisioterapeuta y mi espalda es una contractura entera. Así que supongo que después de la ‘paliza’ que me ha dado tu amigo Pedro, mañana no me podré ni mover.

Dirás que es un poco tarde para escribirte, aunque es cierto que te hablo muchas veces a lo largo del día, pero es aquí donde más me gusta contarte mis cosas o las que compartimos juntos.

Hoy hemos tenido visita. De una persona que te quiere mucho. Raúl se presentó casi por sorpresa y hemos estado comiendo y recordando lo mejor de Nacho, porque, como siempre te digo, eres un padre genial.

Por aquí abajo sólo se habla de la disolución de las Cortes, de fútbol y los personajillos de opereta de los ‘reality’, esa palabra que tanto te encabronaba (literalmente). Y es que este año tenemos elecciones generales, municipales y autonómicas. Casi nada.

Mirando Facebook encontré una frase que me encantó y que quiero transcribírtela literalmente porque cuando la leo es como si estuvieran hablando de ti: “Creo que algunas personas jamás nos dejan, nunca se van por completo, aunque ya no estén. Su esencia queda, su voz se escucha, las sentimos sonreír. Son personas eternas”.

Conociéndote seguro que también literalmente me dirás que es una ‘mariconada’ (palabra que utilizabas sin ningún tipo de connotación sexista o discriminatoria), pero a mí me llenó cuando la leí. Yo sigo sintiendo tu voz, viendo tu sonrisa y notando tu mano acariciando mi cara y tus labios dándome un tierno beso.

Bueno, papá, que me empiezo a poner tontorrona y no quiero estar triste en esta noche que antes celebrábamos a lo grande en Miróbriga. Descansa, mi vida. ¡Te quiero, siempre!