Las citas más importantes de mi vida (a unas iré y a otras no)


Hola, papá. Cómo estás? Yo dando vueltas por algún lugar de esta ciudad que me satura desde que me levanto hasta que me acuesto. Hice una foto esta mañana temprano que es de mis favoritas, pero con este jaleo de galería de imágenes, no sé si la encontraré.

Si no buscaré alguna alternativa. Comentaba el otro día con una conocida, lo rápido que se está marchando 2022. Y es que en nada estamos en junio, el que era uno de mis meses favoritos por muchas razones.

Hoy amaneció un día de sol perfecto para pasarlo al aire libre. Para hacer una escapada de esas que te sacan del agobio de la ciudad, pero va a ser que tampoco, que lo más lejos que voy a llegar es a El Tormes (el río) o a la terraza, suponiendo que mis maltrechos pies me dejen moverme.

Cada vez me recuerdo más a ti. Siempre sentada de banco en banco intentando llegar de un lugar a otro. Echando de menos ese pequeño kit de emergencia que hice para nuestros paseos en el que llevaba hasta una crema fría para mejorar la circulación de esa maltrecha pierna que tantos problemas nos dio.

Nos pegábamos unas buenas caminatas de casi dos horas. Nunca llevábamos rumbo fijo, pero siempre nos daba la hora del aperitivo antes de subir a casa a comer lo que hiciera la princesa o lo que hubiéramos pillado de camino.

Si te cuento de lo que tengo antojo ahora, te da un ataque de risa. De unos pepitos de chocolate. Hace ni sé los días, los vi al pasar por una tienda y es de esto que te entra un regusto en el estómago que empiezas a salivar. Pero lógicamente no me puedo comprar todo lo que quiero ni hacer lo que me apetece.

Sabes, papá? Y sí, me puedes mandar a paseo o a donde quieras, porque seguramente si estuvieses aquí lo harías. En apenas dos semanas, el 46, ese número que tantas y tantas alegrías me dio, con el que he reído, llorado, saltado, gritafo y me ha hecho sentirme tan bien, será retirado oficialmente de la parrilla de MotoGP.

Y tengo la sensación de que se termina otra etapa preciosa de mi existencia, pero no estaré allí para vivir un momento por el que no sé qué daría por estar.

Y mañana hace los años que murió Nicky Hayden en Italia. Un desastre para una persona que tiene tan buena memoria para casi todo.

Después de volver de Pamplona, pienso que en vez del pañueluco, debería haber comprado algo más práctico que él también adquirió. Los dos nos entendemos.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. Hoy y siempre. Recuerda, por si acaso lo olvidas, que nos vemos en la séptima farola de la eternidad. Os quiero ❤️