La anciana ‘bruja’ que recorría las calles de Santiago


Hola, papá. Cómo estás? Yo bien. En casa. Todo tranquilo. Hoy es sábado, 14 de mayo. Si no mal recuerdo fue el día de la boda de tu sobrina y la víspera de San Isidro.

Mañana es el patrón de los labradores. Y el día grande de Madrid. La pena es que no estaremos allí bailando al son del chotis. Qué aburrimiento, peque. Con lo divertido que era todo lo que nos pasaba juntos.

He rescatado una foto de tu amiga, ‘la bruja’ de Santiago de Compostela. La viste de lejos. Lo recuerdo. Tú decías: haberlas, haylas.

Nada más verla, te salió de ojo. La verdad. Pero como esa historia ya la he contado y tuve la gran suerte de vivirla a tu lado.

Una de tus ciudades favoritas, donde eras feliz callejeando o madrugando para recorrerla cuando aún estaba desierta y con un silencio roto por las gotas de lluvia que caían sobre su empedrado.

Para ti era música celestial. Y tu cara el reflejo de la felicidad. Volveremos. No sé cuando ni cómo, pero lo haremos. E iremos al Carpe Diem a zampar unas buenas cigalas. Lo que las hecho de menos.

En fin, pituco. Te dejo por hoy, que me pongo nostálgica y no quiero. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. Os quiero ❤️