El ‘torero’ y los días no disfrutados y perdidos (yo misma)


Hola, papá. Cómo estás? Yo bien. En casa. Bien por decirlo de alguna manera. Tú me entiendes. Hay pocas personas que llegan a comprender que vida solo hay una y día que no has disfrutado es un día perdido. Por eso los intento vivir de la mejor manera posible.

Anoche, a última hora, cuando volvía camino a casa, me encontré con el que tú llamabas ‘torero’ que, en realidad, era hostelero de toda la vida, y venía de tomarse un copazo.

Completamente convencido, me dice, yo voy cerrando bares y restaurantes, porque hoy estoy aquí y mañana no lo sé. Y siguió su ruta de copas hasta llegar a casa.

No le aplaudía porque estábamos en la mitad de la calle Zamora. Si no me le hago una ola. Y encima llevaba un pin de Italia y me lo regaló.

Y yo más feliz que un regaliz. Un pin de Italia, mi país favorito. El de la buena pasta, el del Aperol, la pizza y las piadinas. Qué hambre por favor. Y un tiramisú.

Seguro que sabes quién es. Iba siempre al bar de ‘El momento’, de Álvaro y Pilar, con uno de sus hijos, hoy reconocido chef en un hotel salmantino.

Me hubiera gustado que vieras lo amable que fue conmigo. Y sobre todo lo bueno que es saber que alguien piensa como tú. Un día sin divertirse está perdido.

Hoy calienta tela. Voy a bajar los toldos para mitigar un poco el calor y voy a ponerme un rato en tus sillas hasta la hora de dar un paseo. Mientras tanto, una vez más, y con la añoranza que me caracteriza, vuelvo a dejar esta foto de los dos en Alba de Tormes. Uno de vuestros sitios favoritos para ir de fiesta.

Bueno pituco te dejo por hoy. Cuídate mucho y cuida de mi princesa.Oj n.