Disfrutando de las motos en el día del Trabajo y de la madre más guapa


Hola, papá. Cómo estás? Yo en casa. Para variar. Viviendo la vida. Se me acaba de estropear el canal por el que se ven las motos. Menos mal que hoy tengo suerte y las ponen por la pública, porque si no, me pierdo Jerez en todo su esplendor. Lo que hubiera dado por estar yo allí gritando, animando a mis ‘niños’ como yo les llamo y disfrutando de ese estruendo maravilloso que deja el ruido de las dos ruedas, pero no me quedará más remedio que mirar otras opciones más viables.

Hoy es el día del Trabajo. Ya pasó la manifestación, pero al final, sin curro, tampoco es que me afecte mucho. Lo que más siento es que es el día de la madre. El de mi princesa bonita. Si estuviera aquí ya habría ido a la pastelería a comprarse algún dulce y ya tendría en sus manos un ramo de flores o un regalo especial.

Mamá era mucha mamá. Cualquier detalle le hacía una ilusión especial. Y si a ella le hacía ilusión, imagínate a mi.

Yo creo que uno de los últimos que pasamos juntas fue el del concierto del Dúo Dinámico. Ahora mismo no me doy cuenta si estaba papá. Lo que sé es que fue feliz y yo con ella.

Quien nos iba a decir poco tiempo después que el dichoso resistiré se convertiría en el himno del dichoso coronavirus.

Ahora que más o menos nos hemos librado de la mascarilla, aprovecharemos para di sin ella siempre guardando distancias. Así que nada, pituco. Te dejo, que empieza MotoGP y éste si es mi momento de gloria. Bueno, cariño. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. Os quiero ❤️