Raíces profundas y los deliciosos platos de fabada a las 12 de la noche


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Todo tranquilo. Hace un día de sol, fresquito, pero de sol. Ya sabes. De esos que te apetece dar un buen paseo matinal.

Anoche pusieron nuestra película favorita. ‘Raíces profundas’. Qué bonita y qué dura. Cuántos recuerdos se vinieron a mi cabeza.

En realidad, me acordaba de todas las frases. Desde la mítica: «Han matado a Torry» a ese emocionante final en el bar donde Shane va a enfrentarse al malvado Wilson. Y el pequeño Jouie está en la puerta con los ojos bien abiertos mirando lo que pasaba en el interior.

Cuando parecía que ya no pasaba nada, el niño ve a un hombre con barba pelirroja. Ávido el rubito, vio a un pistolero arriba. Y gritó: «Shane, cuidado». Y salvó la vida.

¡Ay, papá! No te puedes imaginar lo que sentí en ese momento. Te veía en la cocina, con tu tarro fabada calentada al baño maría y haciendo un par de filetes para cada una.

Y pensar lo bien que nos caía antes esa comida tan fuerte, porque ahora mismo con mi ardor de estómago, es imposible comer algo así. De hecho cada día tengo menos apetito. Como no tengo curro, las cosas son así, papá. Sobrevivo con un croissant (el día que lo tengo), un zumo de naranja, una pieza de fruta y poco más.

En la película, la mujer hacía una tarta de manzana buenísima. Qué ganas de comerme una ahora mismo, pero no me da para tanto el presupuesto.

Sigo insistiendo en que el destino es muy caprichoso. Ni tan siquiera pensaba poner la tele, pero por azar, miré en el móvil y vi que la estaban emitiendo en la 2. Me quedé pálida. Como siempre, me agarré a tu foto y te abracé. Y te dije: «Papá, es nuestra película, la que siempre veíamos juntos». Agarré un paquete de pañuelos y a llorar. Al final las lágrimas te dejan los ojos más bonitos.

Fueron dos horas increíbles. Pero aún os añoré más de lo que lo hago normalmente. Y es que nuestras raíces sí que son profundas. Nos debieron de dejar atado con un hilo rojo para que nos encontremos el día que yo vaya para allá.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️