La hornacera mayor del Universo (gracias, papá por ser mi fan numero 1)


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Todo tranquilo. Es pronto aún, pero me voy a ir a dar un paseo en breve. Se ha levantado un aire tremendo. A estas horas estoy de paseo. Ya he desayunado. Ya te digo que tengo ganas un día de tomar a estas horas un Colacao con bizcochos.

Pero hoy ha tocado zumo con croissants y una infusión de té verde para eliminar toxinas. Era algo que a ti te gustaba poco. Yo creo. No lo creo. Lo aseguro. No sé si en tu vida te tomaste alguna, pero bueno.

Últimamente no se me ocurren muchas cosas bonitas que contar, pero bueno. Vamos a intentarlo. ¿Sabes, peque? Llevo una racha donde todo me sueño mucho con los dos. Y es precioso, pero cuando te despiertas te das cuenta de que solo te queda infinita. Lo peor que le puede pasar a una persona. Estar en una casa inmensa sin nadie. Por eso siempre procuro dar un paseo por la ciudad antes de ir a comer. Así abro un poco de apetito, que últimamente brilla por su ausencia.

Me gusta tocar tus fotos, acariciar cada una de ellas y recrearme en esos momentos que pasamos juntos. De vez en cuando, no mucho por suerte, me encuentro con algunos de tus amigos, como Fondaco, el comandante, que iba a los toros en Santander, y algún otro más. Todos hablan con mucho cariño de ti, como es lógico y normal. Yo me emociono. Últimamente estoy más susceptible de lo normal. Pero será el invierno.

Odio que anochezca tan pronto. Sabes que me encanta el verano, el sol y el buen tiempo. Y en esta época mi estado de ánimo baja mucho. Tanto es así que hace solo unos días pillé el primer catarro de la temporada. Moquitos, flemas y algún gargajo. Nunca se me dio muy bien expulsarlos, pero voy cogiendo práctica.

A estas horas, que he regresado a casa porque me estaba quedando helada, el silencio invade todo el edificio, pero es normal. Es viernes y cada uno anda a sus tareas. Todos menos yo, que aún no tengo trabajo, pero estoy en ello.

A ver si un día de estos me acerco al Mercado de San Juan y hago un rico hornazo. De esos que me otorgaron el título de mayor del Universo. Y que es la foto con la que voy a ilustrar este texto.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️