Casi tres años de pandemia y muchos vacíos en mi corazón


Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Hace un día con un solito estupendo. He amanecido muy tarde hoy. Esa es la verdad. 18 de enero. En poco más de dos meses se cumplirán los tres años de la pandemia.

Casi nada. Tú no llegaste a conocerla, por desgracia, ni mi princesa tampoco. Lo divertida que hubiera sido nuestra vida con mascarilla incluida. Me la puedo imaginar.

Llevo encerrada aquí. Ya he perdido la cuenta. Menos un rato que salí ayer, como 10 minutos… Acostumbrada que me teníais a estar todo el día fuera de casa, pues igual. Os podéis imaginar.

Ahora apenas tengo comida ni trabajo ni nada. Anoche no cené y hoy estoy desayunando sobras que he encontrado por la cocina. Y además, estoy ligeramente congestionada. Fíjate que es fácil echar un gapo. Pues ni eso. No soy capaz.

Hoy no sé si nos ocurrió algo especial. Anoche, hablando con una amiga, me dijo que había reñido con sus padres. Y yo le dije; «Olvidalo. Vuelve ahora mismo y dales un beso gigante. Aunque te pienses lo contrario, los papis no son eternos».

Yo siempre, ingenua de mí, pensé eso, pero bueno. Llega el día en que se marchan y es cuando te das cuenta que por muchos mimos que les hiciste, nunca fueron suficientes.

Ahora siempre que veo a un padre que lleva de la mano a su hijo se me saltan las lágrimas. Es inevitable. Por eso siempre he querido que alguien me regale un globo, un coche de juguete, un muñeco…. Cualquier cosa que me haga retroceder a esa época preciosa de mi vida a vuestro lado.

También sueño con volver pronto al mar. A saltar olas. No sé. Tantas cosas bonitas. Distinto que estar en esta ciudad, que aborrezco desde que me levanto hasta que me acuesto.

Parece mentira. Con lo que tú la querías y lo que la odio yo. En fin. Qué ganas de huír. De llevarte conmigo a donde más te guste. Aunque haga sol aquí, necesito ir a un sitio cálido, donde el sol queme mi cara y donde pueda ser libre. Vivir la vida. Mi frase favorita.

Espero que sea pronto. Y que estemos juntos en algún lugar del mundo, lo más alejado posible de este lugar.

Perdona por la falta de inspiración, pero es que no tengo es que sabiendo que es otro día más y otro menos, pues nada. No se me ocurre mucho más que contarte. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️