San Antón, los panecillos y la tradicional bendición en el campo de San Francisco


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Me he levantado de la cama y, aunque hace fresquito, luce un sol maravilloso en este día de San Antón, patrón de los animales.

Un día en el que tradicionalmente salíamos a dar un paseo y al regresar le comprabas una bolsita de panecillos en Gil a mamá. Y qué contenta se ponía. Un dulce tan simple y la felicidad que traía.

Alguna vez fuimos al campo de San Francisco para ver la tradicional ofrenda a los animales.

Aún no he mirado si sigue esta tradición, pero ahora mismo lo miro, porque no me importaría acercarme durante mi paseo matinal que siempre me lleva a sitios distintos.

Aunque esto sea una bobada, hoy es el Blue Monday, el día más triste del año. Otra de las muchas bobadas que inventa Internet. Y que se supone que se debe a tu estado de ánimo, al que hay que sumarle los gastos, la falta de ingresos y no sé cuántas bobadas más. Pero sí. Algo de razón lleva, pituco.

Tú te reías de esto, pero yo. De todas maneras, todos los días sin vosotros son una tristeza infinita. Desde que me levanto hasta que me acuesto. Os llevo en el alma y en el corazón.

Esto es lo que ocupa buena parte de mi tiempo desde que amanezco hasta que me acuesto. Hoy de nuevo he amanecido muy tarde, pero no pasa nada. Ahora desayuno, con calma, como lo hago yo, y luego me iré a dar una vueltecita. Como es habitual en mí. Para descongestionar las piernas y el resto del cuerpo.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️