La última luna llena del año al ritmo de ‘Fly me to the moon’


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo en casa viendo pasar la vida mientras que el resto de la gente se divierte en estos días previos a la Navidad.

No te imaginas la cantidad de cosas que me gustaría hacer, pero sin curro, voy a estar más horas aquí encerrada..Y encima ha amanecido un día feo.

Anoche tuve suerte, dentro de que cabe. Fui testigo de la última luna llena del año. Lo que te eché de menos a mi lado. Dándome esos abrazos que me dabas siempre. Ya te puedes imaginar que como a la terraza no se puede salir porque te pillas un constipado, puse a Frank Sinatra. Y ese «Fly me to the moon’.que tanto me emociona. Y lógicamente se me saltaron las lágrimas. Insisto una y mil veces que el paso del tiempo que obsesiona. Y más desde que no estáis ninguno de los dos,

Anoche fue otra noche pérdida.. Otra más y otra menos. Y llego a la cama con una sensación muy extraña. Sobre todo por la rutina. Por no poder hacer algo emocionante. Ya sabes que siempre me han gustado las emociones fuertes.

Utopías, peque, utopías. Solo quedan 5 días para Nochebuena. Qué horror. Aún no he decidido lo que haré esa noche tan bonita antes y tan triste desde hace ya tres años. Pero lo más seguro es que sea noche de klennex en casa y poco más. Tampoco puedo permitirme mucho más. Sin árbol, sin regalos, sin luces y sin ilusión, que es lo importante para conseguir todo lo que quieres.

Me falta por recoger tu número de la lotería de Navidad. Ese al que jugaste y que me traen desde Valencia. El 26859, que nunca nos dio ni un céntimo. Al final todos entran en el bote. Así que a ver si hay un poco de suerte y aunque sea recupero lo de la pedrea.

Siempre decías que ese número te lo soñaste, pero los dos sabíamos que no era cierto. Era una fecha especial para ti. Yo también las tengo. Muchas. Demasiadas en mi cabeza, pero a una edad, es complicado cambiar, peque.

En fin. Este blog cada día es un poco más triste, pero bueno. Supongo que esta climatología tampoco ayuda a anímate. Al contrario. Siempre odié el gris, menos el de tus ojos.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️