Los divertidos días de compras y ricas meriendas con mamá


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Preparada para empezar un nuevo día. 18 de noviembre ya. En algunas calles está la iluminación navideña. Y en nada estará todo más lleno de destellos de colores que anuncian estas fiestas que antes celebrábamos en familia.

Lo que me podía gustar a mí poner el árbol, el misterio, salir a comprar los regalos y colocarlos debajo o, si tenía ganas, esconderlos por algún lado para ponerle un poco de emoción al asunto y que la noche fuera más divertida.

No me hacía falta mucho más para entretenerme. Entre eso, encargar la cena y preparar yo alguna cosilla en la cocina y poner una mesa con un mantel dorado o rojo, con velas para que quedará más bonito, tenía más que completo el día.

La semana antes, sin falta ninguna, bajaba con mamá a la Plaza Mayor. Allí nos hacíamos nuestra tradicional foto en la que tenía una gran sonrisa.

La pena es que se perdiera. Pero es que lo de ir con mi princesa de compras y luego a merendar era mi perdición.

Ahora ni salgo de compras ni ceno en los sitios que me gustaban. Las vueltas que da la vida. ¿Verdad?

Lo efímero que es todo, peque. Recuerdo que antaño, el día 5 o el 6 me preparaba un delicioso aperitivo en el cuartito de al lado de la cocina y canturreaba villancicos que ponía en un viejo cassette (espero no equivocarme al poner el nombre).

El frío se ha metido de lleno. Ni los tímidos rayos solares calientan las calles, pero es lo normal de la época. Lo raro sería hiciera 40 grados, aunque tampoco me importaría. Ya sabes que el sol me da vida.

Y cuando llega el invierno me entra más pereza para hacer todo. También me afecta a mí estado de ánimo. Ver anochecer a las 7 de la tarde no me gusta nada.

Quiero luz. Y volver a casa tarde. Pero lo cierto es que la calle a las 12 ya está casi vacía. ¡Bueno, pituco! ¡Te dejo por hoy! ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s