La noche de cena con amigos después de presentar tu libro póstumo


¡Hola, papá! ¿Qué tal estás? Yo bien. En casa. Todo tranquilo. Hoy sí que sí ha amanecido un día ya típico de noviembre. Después de tantos días de calor, es lógico que bajen las temperaturas, aunque el sol siga poniendo luz a cada amanecer.

La mañana se presenta tranquila. Por fin un poco de calma. He encontrado una foto entrañable del día que presenté tu libro en el Casino de Salamanca.

La cena de después en el Mesón de Las Tapas de Gonzalo. Hermosa imagen con mamá, Jerónimo Prieto, Adela, Mariko y Juan.

Fiesta para celebrar un día tan especial. Mamá estaba muy feliz. Y supongo que tú bastante orgulloso. Hice un gran esfuerzo por sacar ese libro. Aprendí hasta una canción a piano. Lo único malo es que justamente esa noche, fue el día que peor me quedó, pero sonó bonito.

Ayer hizo dosaños de aquella inolvidable velada rodeada de amigos, conocidos mucha gente que quiso acompañarnos en ese acto tan especial.

Ahora con la pandemia, he perdido contacto con casi todos ellos, pero nunca es tarde para volver a retomarlo.

A Jerónimo lo he visto un par de veces por la calle con su melena blanca y rizada. De regreso a casa. Mariko sigue igual de guapa que siempre o más. Mantiene esa belleza tan propia de las pieles orientales.

No como la mía, que está bastante estropeada por los efectos del sol. Pero bueno. Lo normal. A mis años. Pero bueno. Con el tiempo u poco de calma y una buena crema, todo se irá volviendo a su sitio. Casi seguro.

Mamá tenía una piel muy buena. Sólo le tenía que quitar de vez en cuando un punto negro, pero aunque tenía las arrugas propias de su edad, se conservaba bastante bien. Con sus gafas, su pelo rubio y pelito tan mono.

Esa noche lo pasamos genial. Ni sé a la hora que llegamos a casa. Pero lo importante es que regresamos juntas. Al llegar, me llegó la noticia de que había fallecido Nacho Moretón y me quedé un poco asustada por la rapidez con lo que sucedió todo.

La vida papá. La vida es bella hasta que deja de serlo. Ya sabes que es una idea que me obsesiona. Lo de vivir la vida de la mejor manera posible.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. ¡Os quiero! ❤️