La Navidad empieza a llenar las calles de luces y mi mente de nostalgia


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Todo tranquilo. No sabes lo bien que se está a estas horas desayunando en el salón , aunque el sol asoma tímidamente y se agradece.

Mira cómo está Salamanca ya. Con muchas de las calles con luces de Navidad. En la radio suena «Allí i want for Christmas is you’. Un clásico de la fecha. El que yo canturreaba de vez en cuando. Al volver para casa en aquellos tiempos felices en los que adoraba estas fiestas.

Todavía apetece mucho estar paseando un rato por la calle, aunque la bajada de temperaturas es más que notoria. Pero ya sabes que mi vitamina D es vital para sobrevivir.

Qué aventuras. Más o menos los que me pasan durante el día. No sé cómo me las apaño, pero no paro. Quitando el rato de las motos, estoy todo el rato haciendo cosas. Y es que al final los días pasan muy rápido. Demasiado. Por eso intento vivirlos al máximo. No puedo hacer todo lo que quiero, evidentemente, pero bueno. Siempre con precaución y cautela, se puede hacer.

Hoy es sábado de motos, peque. Otro más. Desde Portugal. Las ganas que tengo de volver a Cascais a ver el mar. A recordar aquel loco viaje desde el país luso a Gandía.

Más de un día en el tren. Y sin moneda española, solo con la de allí. Y un hambre infinita. Al final al llegar a Madrid pudimos comer algo ya y saciar el apetito que nos tenía matados, pero bien.

Muchas veces me acuerdo del viaje en Mercedes con Augusto Pimenta. Y mamá revuelta la pobre. No paraba de vomitar. Pobre. Ya sabes lo poco que le gustaba montar en coche. Todo lo contrario que a mí, que me encanta.

Mi pasión por la velocidad es infinita. Creo que la cogí durante en la que iba con mi admirado Íñigo a comer fuera con relativa frecuencia. Qué rico todo, la verdad. Ahora apenas me gusta nada.

Con los años se vuelve uno más ratita, pero es lo normal. Tú no. Solo odiabas el pollo, como yo. Al final nos parecemos bastante. Eso es verdad. Por suerte. Hasta ese carácter indomable.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️