Las tardes de merendola y sonrisas con los amigos de la piscina de Tejares


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Siete de octubre ya. Y se presenta un día de calorcito estupendo. Perfecto para dar un paseo matinal que me despeje.

He recuperado una foto superchula. Fue durante una fiesta que hicimos en el bar Elfos al terminar la piscina. Yo había perdido 15 kilos, pero no podía estar más feliz a tu lado.

Recuerdo que comimos varios ricos pinchos con sus respectivos vinitos y de postre compramos una gran tarta de chocolate Selva Negra para compartir entre todos.

Qué buen rato pasamos aquel día. Y la foto es simplemente maravillosa. No puede haber una sonrisa más amplia y sincera que la que sale cuando estás al lado de la persona que dio todo por ti en su vida. Igual que mamá.

Siempre pienso que fui muy afortunada en teneros y que sí. Hay que vivir la vida de la mejor manera posible. Como lo hacíamos nosotros.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️