Los amaneceres a la sombra de las piedras Doradas de La Catedral


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Aprovechando el solecito que nos ha regalado este 6 de octubre.

Aprovechando la caminata vespertina, hice esta hermosa foto de la Catedral. Da gusto verla así.

Hoy hace ya no sé cuántos años, veníamos de viaje. Camino de Zahara de los Atunes a Salamanca.

Íbamos a la fiesta de Las Veguillas. A la fiesta de la Virgen del Rosario. Leían un pregón que escribí yo.

Luego, como era habitual en nosotros, nos quedamos de fiesta. A copazos y a reírnos como siempre.

Aún conservo la imagen en mi coche. Allí sigue. Aunque no creo en muchas cosas, pienso que al final me ha dado suerte al volante. Y en los años que lleva circulando por toda España, jamás tuve un accidente gordo, que no es poco. Perfecto.

Y con el anterior tampoco. Peor fortuna fue la tuya, que te diste un golpe a los pocos días de estrenarlo, que para qué recordarlo.

Aventuras. Una y mil. Pero bueno. Lo mejor es irlas contando. Y que nos queden muchas más.

Ojalá pronto retorne a Cádiz, a mi paraíso. Y pueda ver una puesta de sol en el mar. Creo que eso será aproximadamente en mayo o en junio. Más o menos. Bueno, pituco. Te dejo por hoy. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. ¡Os quiero! ❤️