Los ricos helados de chocolate que te ponían la barba llena de berretes


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Todo tranquilo. Preparada para afrontar este sábado de motos y adrenalina desde la pequeña pantalla..

Es 18 de septiembre ya. Estamos a tres días de decir adiós al verano. Lógico. Un verano relativamente calmado, con muchos días de piscina y tantos bonitos recuerdos de cuando íbamos los dos.

Nada es igual sin tu presencia. Lo sabes. Ya te lo he dicho un montón de veces.

Mira mi postre de anoche. Un delicioso helado con galleta. Mirando fotos después, encontré una de mamá, también en el Novelty, con una tulipa parecida.

Me resultó curioso, pero el recuerdo que más gracia me ha hecho ha sido el de un viaje, ni sé los años, a Cádiz, al Puerto de Santa María, para ser más exactos.

Después de cenar bien bien, como auténticos reyes, se te antojó entrar en una heladería. Te pediste uno de chocolate tamaño XL.

Ni tan siquiera recuerdo por qué te lo compraste, porque no eras especialmente goloso en aquella época.

Te estoy viendo con la barba manchada y la camiseta con unos lamparones. No sé ni cómo los quitamos.

Lo único bueno es que viviste ese momento con la misma intensidad que lo viví yo. Y muertos de risa, que no es tan fácil.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy, que en nada comienza el espectáculo sobre dos ruedas en la tele e igual me bajo a comprar unos churros al lado del Toscano.

¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️