Los mañanas de escritura para mi proyecto personal más hermoso


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Madrugando un poco para que el día me cunda algo más. Hoy estoy cansada. Ayer tuve un intenso día de tareas domésticas y de paseos por Salamanca.

Ya sabes que caminar me relaja tanto como cuando iba contigo a dar nuestra vuelta mañanera.

Hoy traigo una foto que me trae grandes y hermosos recuerdos. Es de hace dos años. Estoy en el plató de la televisión de Castilla y León. Allí acudí a que me hicieran una entrevista para presentar en televisión “La Campana del Carnaval”. Justo después de que lo hiciera en la Diputación de Salamanca.

Si mi memoria no me falla, que en ocasiones lo hace. Recuerdo aquella época como una de las más entretenidas de mi vida. Desde que me levantaba por la mañana me concentraba en hacer el prólogo.

A pesar de que he escrito muchos años en prensa, no es lo mismo. Me costó bastante. Quería una cosa bonita. Ni tan siquiera sé si lo hice bien. Lo único que me enorgullece es que fui capaz de darle forma, que no es poco.

Me siento orgullosa en cierto modo, pero, al final, pienso que todo es mejorable. Y aún me pesa no haberlo hecho más bonito. Pero no hay marcha atrás ya.

Ahora hay que buscar nuevos proyectos, nuevos retos y que cuando lo veas, allá donde estés, también te sientas orgulloso de mí. Como espero que lo hicieras aquel día.

Llevo unas semanas de su auténtica locura. Y tengo que asentar la cabeza en breve. Pero hay etapas en la vida en las que necesitas desconexión antes de volver a la rutina.

De momento me quedan unos cuantos días de asueto y luego ya a centrarse en algo serio.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. Me gustaría contarte algo más, pero mis tripas están rugiendo y tengo que preparar el desayuno. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️