La princesa de mis sueños y mi fiel compañera de tardes de diversión


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casita. Aguantando otro día de tormenta. No te puedes imaginar como está Salamanca en estos días.

Es un aburrimiento máximo. Menos mal que de vez en cuando hacemos algún plan divertido. Una tarde de café con amigas y un ratito de compras.

Ayer, en un ataque de nostalgia,fui a ver a mi princesa. No sabes la calma que queda en mi cuerpo después de estar charlando un rato con ella (se sobreentiende como es la charla). Yo voy, me siento en la lápida. Le pongo sus canciones favoritas y le cuento mis cosas.

Le pongo al día de como van sus chicos favoritos y los míos. Son unos encuentros muy intensos, Al final el cuerpo se va, pero el alma queda. Estoy segura de que me escucha. Y que cuando se me escapa una lágrima se pondrá triste.

Nunca más volví a ver los vídeos de Instagram que solía ponerle por la noche, cuando nos quedábamos hasta las mil y una de tertulia con nuestra pizza y nuestro cava.

Era un no parar lo nuestro. Desde que nos levantábamos estábamos caminando o en el coche. Que si al Tormes, al burger, al cine, a tomar un refresco.

Lo que viene siendo vivir la vida. Sin ningún tipo de duda, creo que es una de las mujeres más bonitas que he conocido. Por dentro y por fuera. Siempre amable, con su bolsa de caramelos y tomando su café vespertino.

No veas lo que la echo de menos. De hecho, todavía hay gente que me pregunta por ella y se queda de piedra cuando se enteran del fatal desenlace.

Pero la vida es así. Y yo he decidido vivirla al máximo. Ahora me falta aprender a cocinar como lo hacía ella, pero todo se andará.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero!❤️

El divertido viaje a Italia y mis fotos más entrañables de esa maravillosa aventura


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. Cómo siempre. Hoy sí que nos ha caído un día de perros. Anoche empezó a pintinear y hoy está diluviando. Para quedarse todo el día en casa.

Hay tormenta que amenaza con durar un buen rato.. Eso me recuerda a tus coches. El rayo, el relámpago y el trueno. ¡Tenías imáginaciom hasta para eso!

Recuerdo que de pequeñas nos llevabas un balón de la Pipi. Era verde y amarillo. Y nos encantaba jugar con él. Al final creo que se quedó en el Renault 10 que te regaló tu hermano Enrique.

Mira qué foto tan divertida he encontrado. Soy yo haciendo el “tonto” en el circuito de Misano. La titulé “Donde está Wally”. Preciosa. Tengo una sonrisa de felicidad, que no sé cuanto tiempo hace que me la hice. Creo que seis años. Si no me falla la memoria.

Fue un viaje maravilloso. Por el espectáculo, por la comida y por todo lo demás. Lo pasamos como auténticas niñas chicas.

Nos zampamos unas pizzas deliciosas y pasta. A espuertas. Qué delicia, papá. Y los cócteles típicos italianos, de lujo, directamente.

La comida de aquí es buena, pero la de allí no vuelve loca. De hecho, hoy me cogeré unos macarrones para el almuerzo.

Improvisando sobre la marcha. Tú eras bastante más metódico que yo. Más ordenado y cuidadoso.

Ya se acabaron las ferias. Han sido un poco aburridas. Sin casetas ni nada. Lo único entretenido han sido los conciertos. Ahora toca volver a la rutina. A pasar estos meses de la mejor manera posible.

Últimamente no estoy muy imaginativa. Y no veas lo que me joroba. Voy a desayunar. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. ¡Os quiero! ❤️