El trágico aniversario del 11 de septiembre en Nueva York


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Recuperando fuerzas de la intensa noche de ayer en el concierto que fui a ver. ¡Qué maravilla! No te imaginas lo que pude cantar, aplaudir y tener una sonrisa inmensa en la cara. Pablo López es un artista que cautiva.

Aunque conociendo tus gustos musicales, me vendrías a decir que es un auténtico “sopazas” Y tendríamos un problema. Seguramente que terminaríamos discutiendo (entre comillas).

Es 11 de septiembre. Han pasado 20 años de la friolera de los atentados de Nueva York. Yo recuerdo que estaba en Valladolid comiendo en La Criolla, que después íbamos a los toros. Marta y tú veiaís el informativo después de comer.

Y nada más comenzar pusieron esa gran tragedia de la humanidad. Llamastéis a mi teléfono para contarme el caos de muertos. Unos perdieron la vida tras el impacto del avión y otros directamente se arrojaron desde el piso que fuera para intentar salvar la vida.

Nadie daba crédito a lo que estaba pasando. ¡Que horror! Al regresar en el coche con las tías puse la radio y empecé a estuchar la tragedia.

Nada más que llegué a Salamanca, me estabas esperando en el Toscano con un periódico bajo el brazo. Recuerdo que pasaba tu amigo Rafa Villalón por ahí con la misma publicación.

Fue un momento de pánico horroroso, de incertidumbre, de miedo. Nadie sabía lo que iba a pasar. La única pregunta era quién había sido capaz de soportar semejante barbarie. Enseguida sospecharon de Bin Laden. Y no fallaron en sus pronósticos.

Llegamos a casa con un poco de miedo por las consecuencias que ello iba a dejar después.

Anécdotas un tanto dolorosas, pero bueno. Así que nada. Bueno, pituco, te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️