Las tardes de vino, flores y risas en la plaza de La Glorieta


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Todo tranquilo. Parece que hoy también va a lucir el sol. ¡Qué maravilla!

Leyendo anoche las noticias locales, me enteré de que este año se suspende la ofrenda floral a la Virgen de la Vega.

Sí habrá toros. Televisados en directo. Dos días. Aún recuerdo cuando íbamos de pequeñas contigo a La Glorieta. La primera corrida que vi fue la de Vidrié, Espartaco y Tomás Campuzano.

El cartel no lo tengo en foto, pero recuerdo perfectamente el cartel y el momento en que al rejoneador lo tiró hacia atrás con y le dio un golpe contra el suelo.

Menudo shock. Le hizo una brecha enorme en la cabeza. Y me asusté. Bastante.

Lógico y normal. También conservo una imagen que para mí es histórica. La que nos hicimos con Manzanares en Macotera.

Había conseguido la entrevista a través de un amigo. Le hice mil preguntas. Y a todas respondió amablemente. Se quedó sorprendido por mi capacidad para improvisar y yo por la facilidad con la que respondía a mis preguntas.

Luego fuimos a verle a Macotera y me saludó amablemente. Qué lujo, peque. Nuestro ídolo desde siempre haciéndose una foto con nosotros.

Eran tiempos maravillosos. Por desgracia ya no estáis ninguno de los dos. Pero ese recuerdo siempre estará en mi mente y en mi corazón.

Y, como no, en la foto que tienes en tu despacho. Menuda sonrisa de felicidad. Por Salamanca todo sigue igual. Poco ambiente de preferia. Sin casetas en la calle ni nada. Previsible. Con la pandemia nos han hecho cambiar la vida, pero hay que aceptarla como viene.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. Os quiero ❤️