El mágico rayo verde que acompaña a las puestas de sol


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Aguantando un nuevo día de calor. Así que habrá que pensar en irse a la piscina cuanto antes.

Rebuscando entre mis fotos de otros años, encontré otra que me encanta. Y seguro que a ti también. Estoy subida en la proa de un barco. Viendo atardecere en alta mar.

Nunca podré olvidar esa sensación tan maravillosa de estar contemplando la puesta de sol desde el fin del mundo.

No sé por qué, de bien chica, cuando alguien hablaba del tema, comentaban que al esconderse del todo en el mar, aparecía un rayo verde. Y te puedo asegurar que lo busqué, pero no fue posible encontrarlo. Hubiera sido demasiado bonito para ser verdad.

Me gustaba verlas a tu vera, cantando ‘Fly me to the moon’ y bailando por la terraza de casa. Qué noches de ensueño.

Nos tomaríamos una copichuela y nos daban las tantas. Mamá dormía plácidamente en su cama, como siempre, Ella con su radio. Y yo protestando porque la oía el himno de España, que me pone bastante nerviosa, pero es normal. Tú sabes de sobra, y también desconozco la causa, que siempre me ha tirado más Italia. Es una obsesión desde hace mucho tiempo. Ahora solo sueño con volver allí. A comer un buen plato de pasta sw spaguettis con coquinas.

A disfrutar de más atardeceres como esos, pero bueno. Todo llegará. Seguro. Y volveré a probar esos manjares, a saborear un delicioso Aperol con patatas fritas.

Todo lleva su tiempo. Aunque el reloj no para de correr. Y cada segundo es uno menos en la vida. Por eso hay que pensar en vivirla día a día y hacer cosas divertidas. No siempre se puede, pero bueno.

Así que nada, pituco. Te dejo por hoy. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. ¡Os quiero! ❤️