Los brindis con cava por los trabajos bien hechos


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Dando la bienvenida al 15 de julio ya. Qué efímero es todo. El tiempo pasa tan rápido, que parece mentira. Es un viaje lleno fugaz. Con muchos obstáculos que superar. Un constante sube y baja. Una rueda que no para de girar.

Esta foto tiene un especial significado para mí. Fue el día que terminé de escribir el prólogo de ‘La Campana del Carnaval’. Lo celebré con mamá tomando un par de copitas en el cava. La ocasión lo merecía.

Llevaba uno de mis peinados favoritos, el de las trenzas que me hicieron en Madrid. Y un vestido precioso, negro, de Mango. Rezumaba felicidad y satisfacción por todos los lados.

Fue un reto que me propuse y que conseguí después de varios meses de esfuerzo y constancia conseguí. Siempre pienso que tener metas para seguir luchando en este duro trayecto, es un incentivo para lograr la siguiente.

Y así, paso a paso, se logra el camino. Bueno, pituco. Te dejo por hoy, empieza mi día ya. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️