Los dulces y deliciosos recibimientos al verano


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Ha amanecido un día tremendo de frío. Ahora mismo el termómetro marca 15 grados. Justo hoy, que oficialmente comienza el verano.

Esperemos que cambie pronto este tiempo, hace falta ya un poco de sol para levantar el ánimo.

El cambio de estación casi siempre nos pillaba en la piscina. No se me olvidará jamás aquella mañana que entraste en el recinto y no viste un bordillo. Te caíste de bruces. Fue tal el golpe que enseguida vinieron Manolo y Fidel a levantarte. Por suerte no pasó nada.

Te levantaron y nos echamos unas risas. Vaya panda tan maja que hicimos. Lo único que me da pena es que de todos, solo faltas tú. El resto están más o menos bien.

Por la tarde, con mis amigas del gimnasio, fuimos a comer estupendamente unas pizzas y lo celebramos con un cóctel ‘Cosmopolitan’, uno de los grandes placeres de la vida. Sin dudarlo un segundo.

Hace justo tres años que me fui a Madrid, al Nitro Circus. Y sí, papá, lo flipé en colores. Yo y mis manías. Yo y mi circunstancia.

Yo y mis ídolos, los que me hacen vibrar y soñar. Los que me vuelven loca con sus piruetas imposibles. Esos que veía cada verano en directo en Madrid. Los que me hacían saltar, los que me hacían vibrar.

Pienso, a ciencia cierta, que a ti no te gustaban demasiado, pero da igual, hay cosas que ya no se pueden cambiar. Han sido muchas emociones viendo a mis chicos locos y solo estoy deseando volver a verlos. Supongo que pronto. Tampoco hay una fecha fija.

Es lunes, queda una semana entera por delante para disfrutar de ella. Así que nada. A tener un poco de paciencia y a vivir lo mejor que se pueda.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. Cuídate mucho y cuida de mi princesa. ¡Os quiero! ❤️