Adiós al mes de las flores con un día de sol espléndido para recibir a junio


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Ha amanecido un día de sol. Perfecto para disfrutar de un día en el campo, en la montaña. En cualquier lado, menos en este trozo de asfalto caliente.

Pero bueno. Otra vez será. De momento toca aguantarse. Ajo y agua que dirías tú.

Es 31 de mayo. Mañana damos la bienvenida a junio. Eso quiere decir que ya nos hemos consumido la mitad de 2021, que no es poco. Y que dentro de seis meses volverá a ser Navidad.

Yo tenía otros planes distintos, pero de momento no van a poder ser. Y digo de momento, a sabiendas de que repito esta palabra, porque ya sabes que nací cabezota y me moriré igual.

Por cierto, ayer fue San Fernando. Me enteré a última hora de la noche. No es que conozca a muchos, pero alguno si. Y se me olvidó felicitarles. ¡Qué cabeza!

Ayer conocí a un perrito de tres meses. Y me acordé de tu amiga Lola. La perrita que tanto te gustaba pasear un rato, aunque fuera por el bar.

Te ponían una sonrisa de oreja a oreja. Como a mí. Hace mucho que no las veo. De hecho, puede que desde antes de tu partida.

Nunca te gustaron demasiado las mascotas, pero las que te robaban el corazón, eran siempre las de pelo blanco y ondulado, como tu amiga Kissi.

Era muy lista. Subía al apartamento a la de la merienda para comer su bueno plato de mortadela y un buen trozo de pan con paté.

Luego se te subía al regazo y tú la acariciabas con manos. Esas manos que derrochaban amabilidad. Las mías se han vuelto gélidas como el hielo.

Ahora tengo que buscar una foto para ilustrarla, pero ya se me ocurrirá un plan B.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️

Por cierto, no