El adiós a Franco Battiato, una insignia de la música italiana


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Hoy he madrugado aún más de lo habitual. Y eso que ayer me acosté tarde.

Sobrecogida, quizás por la muerte de Franco Battiato, un cantautor italiano que hizo algunas de las canciones más bonitas de la historia de mi vida.

Al final, son esas cosas las que te invitan cada día a celebrar la vida y a seguir hacia adelante con más fuerza que nunca.

Había nacido en 1945. Y tenía una voz muy hermosa. Desde siempre he tenido predilección por ese país. La razón, ni yo la sé. Siendo sinceros es un lugar que me fascinó desde la primera vez que estuve allí.

Sus paisajes, su gastronomía, su gente, su idioma, sus playas y sus circuitos para practicar el motociclismo.

Ya sabes. Una manía como otra cualquiera. A ti no te gustaba mucho. Siempre que había carreras, y yo gritaba, terminábamos con la misma frase: ‘Patricia, vete a tomar por culo’. Y yo volvía a mi habitación rezungando.

Ya tenía mi carácter, pero bueno. No creo que a estas alturas de la vida, nadie me lo cambie. En eso sí que salí un poco a ti. Rezungabas bastante.

Ahora toca empezar el día, que será más largo de lo habitual, pero bueno. Un poco de gimnasia, un desayuno sano y un largo paseo, si mis pies me lo permiten, serán lo mejor para este miércoles.

La mañana ha amanecido con sol y con luz. Fresquita, pero agradable. Y nada, poco más. El texto es más corto de lo habitual, porque tengo cosas que hacer. Así que si ocurre alguna novedad a lo largo del día, te la cuento. ¿Vale peque?

¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! Os quiero ❤️