Las añoradas mañanas de churros, motos y pizzas


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Todo tranquilo. Hoy es el día del trabajo. Empieza mayo, pituco. Mañana sería el cumpleaños de mamá. 76 años cumpliría la princesa de la casa.

Las calles están tranquilas. Acaba de pasar la manifestación. No tan concurrida como otros años.

Hay cosas que no cambian. Es día de motos. De adrenalina. No sabes, de verdad, lo que echo de menos tus gritos cuando yo gritaba también. Qué tiempos más bonitos.

Esta mañana me quedé otra vez más con las ganas de coger unos churros para desayunar. No tengo remedio, peque, aunque todavía no es tarde para matar el antojo.

Hace ya años, por estas fechas, solíamos estar en Madrid. En los toros. Qué tardes de nervios, de alegrías, de algún desasosiego que otro. Siempre compensaba, al final.

No sé. Es todo tan distinto. Desconozco si mejor o peor, pero distinto. ¡Bueno, pituco! Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mamá! ¡Os quiero! ❤️