Las inolvidables mañanas para despedir cada año con una enorme sonrisa


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Hoy he amanecído muy temprano. Más de lo habitual. Creo que sentir que se marcha un año tan nefasto nos ha afectado a todos.

Unos se lo han tomado con mejor sentido del humor y otros, como yo, con menos.

Quizás no sea bueno recordar cada instante en que fui feliz contigo, pero este blog nació para contar nuestros momentos. Los buenos y los no tan buenos.

Y éste fue de diez. Tú con tu capa, que lucías con especial orgullo y yo con mi vestido de mañana de Nochevieja en el tradicional homenaje a Miguel de Unamuno.

Nunca fuiste muy coqueto, pero ese día agarrabas tu capa y sonreías. Pienso que igual algún día te veías realizando la ofrenda, como soñaste ser pregonero del Carnaval de Ciudad Rodrigo o ganador de más premios literarios.

Pero lo gracioso de ese día es que nos fueron a saludar varias personas, como es habitual. Y una de ellas nos dijo que estábamos listos para presentar las ‘campanadas’.

Creo que nos estuvimos riendo todo el día por aquella disparatada ocurrencia.

Después, llegaba la hora del aperitivo. Un caldito, algún año comiste una deñiciosa cazuela de callos y lo que se fuera terciando.

Llegábamos a casa con el tiempo justo para ponerme a preparar la cena, dejar hechos unos canapés, retocarme el peinado y el maquillaje y coger a mamá e irnos a la calle hasta que de nuevo tomabas el relevo para irnos a tomar cava con los amigos.

Esta foto, como comprenderás, es un tesoro para mí. Sobre todo porque sonreía sin cesar. Y la luz de nuestros ojos bastaba para darse cuenta de que hay una cosa que se llama felicidad, que se parte en trozos el día en que empieza a haber vacíos en la casa, y sobre todo en el alma. Y esos, papá, no los rellena nada ni nadie. Ni existe pegamento para volverlos a unir.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. Que quiero hacer cosas esta misma mañana e intentar asimilar que en poco más de 24 horas, en la Puerta del Sol, como el año que fue… A los que ya no están, echaremos de menos.

¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s