La ‘princesa’ que era feliz con una tarde de churros y chocolate caliente


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Hay una niebla que aún no ha levantado. Ha sido abrir la ventana y acordarme de mi princesa.

Creo que no había momento más feliz para ella que levantarse temprano, recogerse su rubia melena con sus horquillas y bajarse al mercado central a hacer la compra para disfrutar del paisaje y del frío. Cuando llegaba de nuevo venía reconfortada por ese momento tan efímero como feliz.

Tenía la buena costumbre de tomar un café solo y unos churros en el Casino o en el Toscano. Esa era su mejor manera de celebrar la vida.

Hoy he rescatado una foto que sé que a ella no le gusta, pero que a mí me produce una infinita ternura.

La hicimos un día como hoy hace ya seis años. Era tarde de chicas y la terminamos saboreando un delicioso chocolate blanco con churros. Creo que a través de la imagen no se denota la felicidad, pero estaba feliz.

Pocas cosas le gustaban más que los dulces. Y esa tarde, que estaba aún un poco malita, lo agradeció aún más.

Es 18 de diciembre, peque. Cuatro días para la Lotería de Navidad, que este año más que nunca será el de la salud.

Que no es poco pedir. Acabo de leer unas palabras que te escribí hace dos años. Y la sensación que tengo es que el subconsciente siempre termina guardando las cosas. Y cuando menos te lo esperas, vuelven a salir.

Por cierto, ayer leí una frase que decía: “Si algo te hace infeliz, suéltalo”. Entonces también comprendí porque me aferro a una mano cuando coge la mía. Se llama felicidad. También es efímera, pero te deja soñar por unos momentos.

Y no hay nada más hermoso que soñar despierto y nada más doloroso que despertar de ese sueño y volver a la realidad.

Pero de esos instantes pequeños se compone esto. Y si además un rayo de sol ilumina tu rostro por unos momentos, la felicidad se multiplica.

Seamos felices, entonces. Bueno, pituco. Te dejo por hoy, que tengo cosas que hacer. ¡Cuidate mucho y cuida de mi princesa! Y no olvides de vez en cuando llevarla a comer un chocolate. Te regalará su mejor sonrisa. ¡Os quiero! ❤️

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

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